El Hastío y la Imposibilidad de Soñar

The Good Life PosterThe Good Life (Canada / Estados Unidos – 2007)

Calif. 8

 

Dirección: Stephen Berra.

Guión: Stephen Berra.

Producción: Patrick Markey, Devin Sloane & Lance Sloane.

Producción Ejecutiva: Bill Paxton.

Dirección de Arte: Scott Rossell.

Cinematografía (Fotografía): Patrice Lucien Cochet.

Edición: Sean Hubbert.

Música: Don Davis. 

Reparto: Mark Webber (Jason), Zooey Deschanel (Frances), Harry Dean Stanton (Gus), Bill Paxton (Robbie), Chris Klein (Tad) & Patrick Fugit (Andrew).

Género: Drama, Novísimo Cine Norteamericano.

Ambientes fríos y solitarios, una realidad que abruma y que no le permite ni siquiera al espectador imaginar una salida. Las formas de la vida de Jason se confunden con una imaginación y fantasía que raya en lo escabroso, la posibilidad de un escape inclusive dentro de su ambiente íntimo, familia, romance, se vuelve trágico y surrealista, en general la vida en esta realidad se vuelve somnolienta y apresada por el deseo de un escape que se sabe de antemano, que nunca podrá suceder, su destino es la autodestrucción de manera lenta, tal y como sucede con la sociedad en donde vive.

     Durante la gran parte del siglo pasado la nación norteamericana se ha construido como un lugar donde supuestamente las oportunidades, la libertad y el desarrollo se dan de manera ideal para cualquier hombre, un modelo que se difundió como perfecto, y que encuentra su principal arma en su misma simbología y constante necedad de una sociedad ideal. La realidad no puede estar más alejada, y no solo lo pienso acerca de las llamadas “minorías”, y que por este mismo prejuicio su cultura se agita en lo humilde, si no que el cine independiente en los Estados Unidos se ha inclinado en contar historias de desesperanza, miseria e individualidad en una sociedad supuestamente unida, la sociedad blanca. Stephen Berra nos lleva por ambientes fríos y lúgubres, una especie de pueblos fantasmas en el norte de los Estados Unidos, que si bien en algún momento de su historia gozaban de un progreso estable, las grandes compañías y el aislamiento han transformado estas comunidades en lugares de una gran violencia simbólica y física.

     Esta nueva expresión de cine y arte en general va de la mano con la construcción del individuo y su idea de relación con la sociedad, en donde el sentido de protección queda de lado, y más bien se refuerza la idea de una individualidad, transformándose en ambientes artificiales y culturalmente efímeros. Jason el personaje principal de “The Good Life” se convierte en el ejemplo más claro de una sociedad que tiende a aislar a quienes la conforman, dándole más importancia a objetos inanimados y a sucesos más grandes, inclusive internacionales, que hacen de la cotidianidad y de los procesos del individuo con los que construye su realidad sean secundarios y hasta superfluos. La ilusión se vuelve ilusoria y lo cotidiano atrapa al individuo en la pesadilla de una locura esquizofrénica que degenera en extremos de violencia y sentimentalismos desagradables.

     Existe una pobreza cultural y económica en estos pueblos norteamericanos, un sentido de olvido ante la creación de formas que permitan salir a Jason y su familia de un estado de inanición. Un ambiente olvidado de lo que los Estados Unidos representa. Ni producción ni espectáculo en páramos de acero oxidado y casas semidestruidas, un lugar que ha sido destruido por la negligencia y la codicia de sociedades económicas que solo saben leer números, y que piensan que los aspectos sociales deberían resolverse solos. Y no es la primera vez que vemos este tema, Michael Moore nos lo muestra en su primer documental a su estilo: “Roger And Me”. La miseria es la única constante en la vida de la comunidad de Jason, y no solo hablo de lo económico, eso se esfumó hace ya tiempo, su lugar es ocupado por la ignorancia.

    La salida para quienes sufren de esta miseria en casi todos los aspectos de su vida tienen una salida que simbólicamente está basada en la violencia, el fútbol americano es una constante idea de salida para aquel personaje que violenta a Jason como única actitud, y que a su modo nos demostrará que existe una desesperación por salir de ese lugar sofocante y monótono. Aunque desea tener una pasión como esa y que sea el punto de partida, y que lo encontrará posteriormente en una ilusión de romance que terminaría siendo como todo en su vida, una decepción constante.

     Un elemento muy importante en la vida del personaje es su relación con un anciano y su viejo cine, lo cual nos simboliza la añoranza de estos pueblos por aquellas épocas en donde el progreso y el glamour era parte de la vida diaria de las personas. Los ideales eran representados en la pantalla grande, inclusive vemos al viejo como se entristece observando el discurso de Chaplin en “The Great Dictator” sobre la bondad de las personas y la unión como principal motor de la sociedad, y es tan grande su pena que muere sabiendo, pese a tener una condición de enfermo mental, que su sociedad ha cambiado y se ha deformado en algo que enferma y destruye lo supuestamente humano, se han convertido en “óxidos” de la sociedad.

     Este arraigo de las localidades en estos lugares de los Estados Unidos va en conjunto con una idea desfigurada de mantener tradiciones y sobre todo de un miedo a lo desconocido. Es un ejemplo muy claro de cómo comunidades y sociedades enteras se encierran en una burbuja que solo genera un malestar sobre todo psicológico en quienes habitan en ella. Como ya he mencionado varias veces, la desesperación y el hostigamiento de un ambiente libre para la ilusión y la imaginación hacen que Jason solo encuentre una forma de expresión válida en la violencia y el despego a la intimidad. Estas estructuras tan insanas en el aspecto mental solo logran crear personajes con actitudes tan destructivas como la de los personajes de la película, y que podemos comparar con hechos que han sucedido realmente, siendo el ejemplo más claro y famoso el de la escuela de Columbine en Estados Unidos o más localmente sobre el loco que descargo su arma en el metro de la Ciudad de México.

     El amor es un símbolo que ya es casi esencial en el cine, pero en este caso su representación es más sincera y menos idealista. Es una ilusión que se le presenta a Jason, una chica aparece y le permite sentir cosas que ni siquiera tenía idea que podría sentir, generándose un oasis en donde toda su condición social e individual (familia, amigos, enfermedad, violencia) es tolerado y hasta disfrutado. Pero que como muchos sentimientos humanos se vuelven efímeros y solo le hace comprender y ubicarse en una soledad dentro de un ambiente hostil, se da cuenta de que tiene una imposibilidad soñar, se hastía de esta imposibilidad de soñar.

     Esta película de gran calidad en el tema es un ejemplo muy claro de lo que en Estados Unidos llaman “Independent Cinema” o “Novísimo Cine Norteamericano”. Es esta expresión de cine un poco más honesta que nos permite ver la desesperación y la constante decepción de individuos dentro de una sociedad que ya no puede ocultar y mostrar su lado brillante. No hay que ver a la violencia y a la desadaptación social como un grito de ayuda, si no ya como el lenguaje de quienes no encontramos sentido en el bombardeo simbólico de nuestra cotidianeidad.

Razones para verla o no verla: Existe una esencia gris y fría en la narrativa así como en la fotografía, que nos evoca miseria desde un principio. Una supuesta sociedad moderna pero que se topa con el individualismo de nuestra época y atrapada en estereotipos que enloquecen a sus propios personajes.

     Una historia de “escape” de un lugar de miseria, una esperanza de los norteamericanos en su búsqueda de libertad en el interior de uno mismo, la libertad del alma que no reconoce su “aquí y ahora” porque no puede ver su futuro.

     Una película que fue hecha para la televisión con una temática bastante bien adaptado, una forma de llamar la atención sobre una pobreza que engloba todos los aspectos del individuo semi – urbano del reciente siglo XXI.

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~ por Carlos Wilson en 17 diciembre 2009.

5 comentarios to “El Hastío y la Imposibilidad de Soñar”

  1. Primer entrada de este nuevo blog

  2. Muy bien Wilson, espero mas reseñas de pelis para guiarme enmedio de tanta basura comercial.
    Espero ver esta peli pronto! y ya te dire jajjajaj.
    ok, saludos!

  3. Por fa comenten

  4. pues haber si veo la peli ha ya q salga en block porq aca nunca traen chidas, no a salido la de 500 days of summer?? porq ya la quiero ver.. no escribiste sobre esa?

  5. Cool, quisiera ver una movie en este momento contigo niño 😦
    aqui solo hay en aleman!
    ya se estreno NY i love you??? o pa cuando señor?
    que bueno que has cambiado de formato este luce mas serio, y tu fiel seguidora y lectora continuara leyendo como costumbre 😉
    por cierto checa un cortometraje que me posteo aranza en el facebook y checa a ver que te parece, lo hizo ella y queria ponerse a hacer otro estas vacaciones pero dice que no tiene caara, checa lo que hizo y ve si podrian hacer algo??? 😉
    estamos en contacto besosssssss

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