La Acrofobia de una Creatividad Clásica Cinematográfica.

Vertigo – 1958 – (Estados Unidos) / Calif. 10

Dirección: Alfred Hitchcock.

Guión: Alec Coppel & Samuel Taylor; Basado en la Novela de Pierre Boileau & Thomas Narcejac.

Producción: Alfred Hitchcock.

Cinematografía (Fotografía): Robert Burks.

Dirección de Arte: Henry Bumstead & Hal Pereira.

Edición: George Tomasini.

Música: Bernard Hermann.

Reparto: James Stewart (John “Scottie” Ferguson), Kim Novak (Madeleine Ester/Judy Barton), Barbara Bel Geddes (Midge Wood), Tom Helmore (Gavin Elster) & Henry Jones (Coroner).

Género: Suspenso, Drama.

La magistral visión de uno de las mentes más creativas y analizadas del siglo pasado fue sin duda la de Alfred Hitchcock, quien no solo asombraba mediante narraciones extraordinarias, sino que conocía las posibilidades sociales y psicológicas de su oficio, la expresión artística cinematográfica. Y así como un teórico del cine sabe perfectamente los elementos que pueden asombrar y estremecer a los espectadores de manera simbólica o reflexiva, e inclusive hasta física, Hitchcock logra lo mismo pero desde el lugar del creador. Una relación entre la historia y el espectador que se fusiona por unos minutos en la oscuridad de la proyección, una identificación no tanto con los personajes, sino más bien con la construcción psicológica de ciertos momentos, extremos psicológicos de la naturaleza social humana, el hurgamiento a ciertos miedos. En el caso de “Vertigo”, el clásico de 1958, Hitchcock logra de manera muy eficaz conseguir sensaciones sobre la acrofobia muy intensas, inclusive llegando a reacciones físicas sobre ese vértigo y una cierta nausea, claro todo envuelto en un manto de misterio y suspenso en una narración extraordinaria. Sin duda es una de las obras cinematográficas esenciales para cualquier observador, un registro artístico sobre las emociones humanas ante la paranoia y la acrofobia.

     Aunque nos encontramos ante una historia clásica del cine norteamericano, con un contenido muy interesante y complejo, hay que mencionar que en cuestiones técnicas que tienen que ver con la forma de expresar ciertos conceptos de la narración se han convertido en elementos clásicos y en  términos muy específicos en muchas filmaciones, y que han servido para analizar el cine desde una perspectiva más técnica. Me refiero al movimiento de cámara que muchos le han llamado “toma vértigo”, y que se trata de un acercamiento de la cámara o “dolly in” y un alejamiento del zoom de esta, o funciona también de manera inversa. Esta forma maravillosa muestra un falso mareo en el espectador, el cuál le permite comprender la magnitud de la enfermedad o acrofobia de “Scottie”, un aporte visual y dramático muy importante, que le concede a la cámara la capacidad interpretativa de sensaciones biológicas y dramáticas, deja de ser una ventana por donde se mira y pasa a ser un ojo que tiene la capacidad de deformar la realidad, una herramienta de expresión tal como los propios actores o personajes.

     “Scottie” es un personaje típico del universo de Hitchcock, un ser que socialmente es muy activo y con un intelecto e ingenio que le permite desarrollarse en diversos campos, un individuo que es presentado como un triunfador en cualquier tipo de sociedad, pero que debido a circunstancias extraordinarias desarrolla fobias o traumas psicológicos que lo llevan a transformar todo su entorno, se deforma en un vertiginoso decaer de la realidad, las obsesiones se construyen como parte esencial de su realidad, lo ordinario se convierte en un trance psicológico extremo tras verse colgado de un edificio muy alto y observar como muere en la caída un policía. La acrofobia se vuelve el trasfondo de su obsesión por la esposa supuestamente suicida de su nuevo jefe, todo el misterio se construye a través de su imposibilidad a subir cualquier altura. Hitchcock nos muestra parte de la esencia humana en un miedo que se vuelve irracional, es la vuelta instintiva de Scottie a su preservación, la parálisis que expulsa lo socialmente adquirido por el individuo.

     Los elementos de la obra cinematográfica están bien ensamblados en una obra maestra, no solo la historia y los efectos fotográficos, la música y el montaje son tan sobresalientes que permiten disfrutar de una tensión casi constante en todos los minutos de la película. Como se trata de una obsesión, paranoia y una fobia muy peculiar, la música y el ritmo narrativo no dan pausa hacia una desconcentración del público, todo encaja de una manera racional, la irracionalidad del instinto y de la obsesión a la que puede verse sumergido el hombre.

     El objeto de la obsesión del personaje principal es sin duda una mujer, que a pesar de estar sometida a ciertas diferencias de género debido a la época, encontramos que la representación femenina de Hitchcock juega entre una sensualidad muy liberadora y la violencia referencial de lo masculino debido a las circunstancias psicológicas del protagonista. La obsesión del autor por las mujeres rubias y bajitas se ve expresado en esta obra también, su papel como misterio y obsesión de una mente perturbada es el fetiche casi general de la obra de este legendario creador.

      La tradición clásica del cine del siglo pasado se puede leer en casi todas las escenas de “Vertigo”, el suspenso de Hitchcock se convierte en parte protagonista y estelar al observar esta película, pero de igual forma te asombra por la calidad de un producto que te permite reflexionar sobre cuestiones esenciales de la mente. También existe una tradición clásica en esta y otras obras de este autor, cierta adaptación policiaca y literaria, una obra que encuentra su expresión en el arte como representativo de lo humano, y no en una simplicidad que muchas veces corroe al cine como producto comercial.

Para que la Vean (todo cine merece ser visto) por: Para comprender el cine contemporáneo, y sobre todo al de suspenso, es casi necesario observar y dejar asombrarse por la genialidad narrativa de Alfred Hitchcock, quien en “Vertigo” nos lleva por un análisis psicológico de un personaje que se va deteriorando mentalmente en un suspenso casi patológico, su transcurso en la historia se  convierte en una lucha interna entre sus pasiones instintivas y obsesivas tras un trauma que le provoca acrofobia, y su apego estructurado a la racionalidad. El vértigo y el suspenso desde un sentido literario y cinematográfico, una expresión artística que ocurre en un contexto específico pero que es comprendido desde la mente humana fuera de cualquier tiempo y espacio.

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~ por Carlos Wilson en 18 marzo 2010.

Una respuesta to “La Acrofobia de una Creatividad Clásica Cinematográfica.”

  1. […] La Acrofobia de una Creatividad Clásica Cinematográfica. marzo, 2010 […]

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